
Erase una vez una niña muy guapa, muy guapa, cuya mente iba más rápido que su cuerpo. Pero ella no lo sabia. Entonces, ella pensaba que gateaba, deprisa, para que su "Maina" no la pillara y cual fue su sorpresa, cuando de golpe y porrazo se encontró mordiendo el frío suelo... Y este es el resultado ...
Por cierto, cuando Isabel lo vea, me va a matar...

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