martes, 16 de junio de 2009

Exaltación del deber

Hoy me han mandado un mail con una "historia". Es uno de esos mails que se mandan los colegas de un mismo trabajo, sobre su trabajo. Que si su curro es el mejor, que si no le valoran en el trabajo, que si los jefes...
Bueno, a lo que voy. Desde mi punto de vista es el típico rollo que nos contamos, para decir lo buenos que somos trabajando, y lo poco que nos valoran.
Lo que pasa es que estoy un poco cansado de las generalizaciones. Que si todos los profesores han perdido el respeto de sus alumnos, que si los cocineros trabajan con carne de animales que recogen de las cunetas, que si me ha parado un compañero tuyo que es un prepotente, que si los guardias son unos chulos, que si tal, que si cual.
Todos sabemos que en todas partes hay gente buena, y gente no tan buena. Pero por desgracia, todos, tendemos a quedarnos con la primera impresión, y tendemos a generalizar. No nos preocupamos de ver más allá.
Así que dejo esta chorradilla, que en el fondo tiene un algo (o un mucho) de verdad:

"Dios estaba creando al Guardia Civil".
Ya estaba en el sexto día de horas extraordinarias, cuando un ángel aparece y dice: "Te está llevando mucho tiempo esta creacion ".
Dios le contesta :" ¿Tu has visto lo que piden en este modelo?" "Un policía tiene que correr X kilometros por callejones oscuros, subir paredes, entrar en casas que ni el inspector de sanidad entra, y todo eso sin manchar o arrugar el uniforme. Tiene que estar siempre en buena forma fisica, cuando ni le dan tiempo para comer. Tiene que investigar un homicidio, buscar testigos esa misma noche y al otro dia ir a prestar testimonio a un tribunal. Tiene que tener seis brazos."
El ángel mira a Dios y dice :"Seis brazos, imposible". Dios contesta: " No son los seis brazos los que me dan problemas. Son los tres pares de ojos que necesita".
"¿Eso tambien piden en este modelo?" Pregunta el angel. “Sí, necesita un par con visión rayos- x para poder ver lo que llevan escondido los criminales, necesita un par al lado de la cabeza para poder cuidar de su compañero y otro para poder mirar una victima sangrando y poder decirle que todo saldra bien, cuando sabe que no es cierto.”
Dice el angel: " Descansa y podrás trabajar mañana". ”No puedo", contesta Dios. "Ya tengo un modelo que es capaz de sosegar un borracho de 150 kilos sin ningun incidente y mantener una familia de cinco personas con su pequeño salario". El angel mira al modelo y pregunta:"¿Pero puede pensar?"
"Seguro que puede", contesta Dios. "Puede investigar, buscar y arrestar a un criminal en menos tiempo que le lleva a cinco jueces discutir la legalidad del arresto y, además, tiene mucho control de sí mismo". Puede soportar escenas de crimen hechas en el infierno, consolar a la familia de una víctima de homicidio y al otro dia leer en los periodicos cómo los guardias civiles no son sensibles a los derechos de los criminales".
Al fin el ángel mira al modelo y le pasa el dedo por las mejillas y le dice a Dios: " Tiene una grieta le sale agua" "Ya te dije que estabas poniendo mucho en ese modelo. " "No es agua, son lágrimas" contesta Dios
"¿Por qué lágrimas?" pregunta el ángel. Dios contesta: " Son por todas las emociones que lleva dentro, por un compañero caído, por un trozo de tela llamado bandera y por la justicia." "Eres un genio" Responde el ángel.
Dios lo mira todo sombrío y dice:
“Yo no le puse lagrimas”

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bonito... Doy gracias a Dios, entonces, por tener a mi lado a uno de ese modelo...

Miguel Ángel dijo...

Pelota..

Celso Furioso dijo...

A pesar de que estos relatos seudo melodramáticos no son santo de mi devoción, sí estoy contigo en eso de que solemos necesitar constantemente que nos valoren en nuestro trabajo bien hecho, a pesar de que nuestro trabajo es, precisamente, trabajar bien (perdónenseme las redundancias) ... Me repatea lo higadillos la frase : " es que hago todo lo que puedo en mi trabajo , y ¿¿¿quién me lo agradece???" Oiga, haga lo que pueda porque es , ni más ni menos, que lo que debe... En fin, parece un lío, pero sé que tú me entiendes. Yo, que además de profesor , soy ya un actor de cierta altura (jejejejejeje 1,75 más o menos) seguiré desviviéndome por mis alumnos, porque es lo ÚNICO que sé hacer en esta vida, sin esperar nunca que ellos me lo agradezcan (aunque la realidad me demuestra que sí lo hacen a diario) , igual que me desviviré por mi amantísimo público aunque en vez de aplausos tenga tomatazos... (sé que nunca me lanzarás ninguno... ¿o sí?)